Los teléfonos Android recogen datos personales sin permiso


Poner en marcha un teléfono Android implica compartir información privada con empresas que ni siquiera conocemos, y no lo podemos evitar. Esta es una de las conclusiones que se desprende del estudio realizado por la Universidad Carlos III, junto con el instituto IMDEA de Madrid.

En el estudio se han analizado más de 1.700 teléfonos Android de 214 fabricantes y 130 países diferentes. Todos los teléfonos analizados tienen aplicaciones preinstaladas que o bien no se pueden eliminar del teléfono o que para hacerlo hay que tener unos conocimientos bastante avanzados. En muchos de los casos estudiados, estas aplicaciones ni siquiera piden permiso para muchas de las tareas que desarrollan. Y cuando piden permiso, el usuario debe aceptarlos o el teléfono no se pone en funcionamiento.

Estos programas no elegidos por los usuarios y que no se pueden sacar del teléfono es lo que se llama "bloatware".

Acuerdos al margen de los usuarios
A diferencia de las apps que se pueden encontrar en la tienda oficial de Google, la Play Store, las apps preinstaladas no deben pasar por los controles que Google aplica a los desarrolladores que las cuelgan en la tienda. Esto es así porque, según el estudio, Google y las marcas interesadas en estas aplicaciones han llegado a acuerdos que no son transparentes para el usuario. Los acuerdos se firman entre fabricantes de móviles, como Samsung, OnePlus, Huawei o Sony; proveedores de internet móvil, como Vodafone o Orange, y empresas terceras interesadas en los datos de los usuarios, como Facebook, Amazon o empresas de publicidad.

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